Celulitis Facial: Causas y Tratamiento

La celulitis facial es una infección que afecta a la piel del rostro y que puede llegar a ser mortal en sus casos más extremos. Ocurre normalmente por la aparición de determinados tipos de bacterias en las heridas, pero también hay otras causas, como la genética, que nos pueden predisponer a ella.

Es importante que aprendamos a reconocer sus síntomas ya que si esta enfermedad no recibe un tratamiento a tiempo, lo más probable es se extienda a otras partes del cuerpo o penetre a través de la dermis y afecte a la sangre.

Para saber qué es lo que hay que hacer y facilitar su detección, voy a dedicar esta entrada a explicar las principales características de la celulitis facial y su variante más común, la celulitis facial odontógena.

1. La celulitis facial

1.1 Causas de la celulitis facial

La celulitis es una infección producida por las bacterias que afecta especialmente a la piel y a los tejidos que se encuentran debajo de ella. Hay algunos factores que van a predisponernos a sufrir esta enfermedad, como tener úlceras en las piernas, linfedemas, eczemas y otros trastornos de la dermis.

Aunque normalmente esta hinchazón se va producir en piernas y brazos, a veces ocurre en la zona de la cara, con un devastador efecto en nuestro aspecto y si la descuidamos, de alto riego para la salud.




Existen 3 tipos de bacterias distintas que pueden causar la celulitis facial: los estreptococos, estafilococos y metil aureus, todos ellas resistentes a la meticilina. Cualquier herida que tengamos en la piel, por pequeña e imperceptible que sea, va a proporcionar una vía de entrada para estos microbios. Además, como comentábamos antes, tener eczemas o úlceras también va a provocar que estos gérmenes alcancen la dermis y empiecen a causar estragos.

Además de atacar a las personas adultas, la celulitis facial puede afectar también gravemente a los niños, en estos casos la bacteria que causa la mayoría de los casos es la Staphylococcus aureus. La infección puede producirse en cualquier parte del cuerpo y luego trasladarse a la zona del rostro u ocurrir directamente en la cara.

Algunos estudios demuestran, en este sentido, que las picaduras de insectos pueden transmitir los organismos que causan la piel de naranja. Otros casos de acné o dermatitis también se encuentran entre las causas.

1.2 Síntomas de la celulitis facial

El síntoma más evidente es la hinchazón y el enrojecimiento de la piel de la cara, sobre todo en la zona próxima a las mejillas, afectando en ocasiones a los párpados. Podemos observar cómo se extiende en líneas desde la parte afectada hacia los ganglios linfáticos a través de sus vasos.

Otra de las señales más habituales es la sensación de escozor o ardor en la dermis inflamada, que puede sentirse en partes de la cara tan inesperadas como la propia lengua. Si llega a ocurrir, vamos a notarla hinchada y muy sensible ante cualquier tacto o cambio de temperatura brusco.

Esta hinchazón irá casi siempre acompañada de una sensación de calor en la parte afectada. En los casos más graves de celulitis facial se pueden dar situaciones de fiebres y malestar general, provocando escalofríos, dolores en los músculos, vómitos, estados de desorientación, náuseas, fatiga y pérdida de apetito, entre otros síntomas.

Por último, muy evidentes van a ser las secuelas que esta enfermedad deje en nuestra piel por lo que las costras, erupciones y ampollas son indicativos inequívocos de la que la celulitis facial campa a su anchas por nuestro tejido cutáneo.

1.3 Tratamiento de la celulitis facial




Como ante cualquier otra dolencia, el tratamiento va depender de la gravedad de los síntomas. Un primer paso que suelen emplear los especialistas es marcar la zona afectada e intentar que no se expanda a otras partes del cuerpo o la cara. Para ello se recomienda el uso de antibióticos. Este tratamiento inicial, justo después de haber diagnosticado la enfermedad, puede durar alrededor de una o dos semanas.

Otro aspecto esencial en la lucha contra la piel de naranja es evitar que las bacterias que la causan entren en nuestro cuerpo otra vez y sigan produciendo hinchazón y malestar. Esto puede lograrse de varias maneras, siendo la más directa cubrir los arañazos o heridas de nuestra piel con una gasa o venda.

Los suplementos vitamínicos van a ayudarnos a evitar nuevos contagios y a fortalecer el sistema inmunológico de nuestro organismo a la vez, por lo que suponen un excelente tratamiento para este caso en concreto y en general para todo tipo de infecciones, ya que mantiene nuestro cuerpo alerta ante cualquier sustancia nociva.

En todo momento tenemos que tener especial cuidado en mantener la zona afectada por la celulitis fácil bien limpia y desinfectada. En caso contrario, va a ser casi imposible acabar con esta enfermedad, ya que no parará de reproducirse.

Algunos tratamientos de hierbas han mostrado su eficacia en este sentido, por ejemplo con algunas plantas de la familia de las equináceas, que aplicadas sobre la zona afectada actúan a modo de protección. Sin embargo, estos remedios necesitan tiempo para actuar y que podamos advertir sus efectos, no van a solucionar el problema de la noche a la mañana.

Como en todas las infecciones, existe la posibilidad de que surjan complicaciones que debemos tener en cuenta. Si la celulitis facial se extiende a otras capas más profundas de la piel las bacterias que la causan van a entrar en contacto directo con el torrente sanguíneo. Las consecuencias de esto es la infección de los ganglios linfáticos y más preocupante aún, de algunos órganos vitales.

Algunas infecciones del oído o del sistema respiratorio van a aumentar los riesgos de padecer una celulitis facial. Pero sin duda, la variedad más común se produce por problemas dentales, cuando tenemos una muela picada, por ejemplo y esos gérmenes pasan al resto de la cara. Es lo que conocemos como celulitis facial odontógena y de la que hablaremos con más detalle a continuación.

2. La celulitis facial odontógena

2.1 Causas de la celulitis facial odontógena

Se trata de una variedad muy común de esta enfermedad que se produce debido a una infección en los dientes, normalmente producida por una caries, por lo que las bacterias de este proceso se expanden a través de los tejidos a otras zonas de nuestro cuerpo. Es muy frecuente en niños y muchas urgencias hospitalarias por complicaciones de la celulitis facial se deben a este motivo.

Los casos más usuales de esta enfermedad están causados también por bacterias, estreptococos o una mayor virulencia del estafilococo dorado. Sin embargo, hay algunos factores que nos predisponen a ella, como la diabetes, la falta de una adecuada nutrición y algunos estados mentales asociados a la depresión y la ansiedad.

2.2 Síntomas de la celulitis facial odontógena




Desde la perspectiva hematológica se produce una vasodilatación en la zona infectada, lo que aumenta la permeabilidad de los vasos sanguíneos y por tanto aumenta el ritmo cardíaco a la par que cambia nuestro equilibrio electrolítico, lo que produce una sensación de cansancio y dolor.

Esta enfermedad es más frecuente en personas jóvenes, de entre 20 y 30 años y como comentábamos antes, se da sobre todo en niños con edades comprendidas entre los 6 y los 11 años. Normalmente las zonas más afectadas se corresponden con la mandíbula y la región geniana, aunque puede pasar a otras más alejadas.

En este sentido, aunque en algunos casos la enfermedad no pasa de la zona maxilar, en otros pueden producir edemas en los tejidos blandos de la cara, tumefacción, enrojecimiento y una sensación de calor.

En los más graves se produce una supuración debido a la intensidad de la infección y la elevación masiva de la temperatura puede causar malestar general y episodios de fiebre.

En aquellas situaciones de mayor gravedad o cuando la administración de antibióticos no es la adecuada, podemos llegar al extremo de que los gérmenes se vuelvan inmunes al tratamiento, por lo que la infección puede expandirse desde los tejidos hasta otras zonas remotas del cuerpo. En estos casos ya no estamos hablando de molestias estéticas o de picor, ya que puede correr riesgo la propia vida del paciente.

2.3 Tratamiento de la celulitis facial odontógena

Una vez que se diagnostica, independientemente de la fase de la enfermedad en la que se encuentre y de su evolución, va a ser conveniente trasladarse al hospital más cercano que posea los recursos necesarios para comenzar el tratamiento. En los casos más graves será necesario un ingreso a través de urgencias.

Dependiendo del paciente, el tratamiento va a consistir en una medicación para contrarrestar los efectos del picor y el malestar y si es necesario en un drenaje sobre la zona afectada para evitar que la infección se extienda.

A este proceso inmediato le sigue un seguimiento exhaustivo para determinar el origen de la celulitis facial odontógena y elegir las mejores posibilidades para su eliminación.




3. Prevención de la enfermedad

Los especialistas nos aconsejan que la prevención es siempre mejor que cualquier cura. Por lo tanto, mantener nuestra piel limpia y en buen estado de salud y proteger nuestras heridas de las bacterias del entorno es el primer paso que debemos dar. Pequeños hábitos como desinfectar las heridas de la cara y cubrirlas con un apósito van remediar su aparición en la mayoría de los casos.

Por otra parte, cuanto más sano sea nuestro cuerpo más fuerte podrá atacar a estos microorganismos, por lo que llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente nos va a ayudar a conseguirlo.

También se podría probar con otros remedios caseros o infusiones, pero no están enfocados en la celulitis facial.

La celulitis facial es una enfermedad molesta por su hinchazón y picor y tremendamente antiestética, por lo que está en tu mano prevenir su aparición. ¡Cuídate!

opinión de Cuerpo sin celulitis



3 comentarios

  1. JULIE RAMIREZ
    • Sofia

Deja tu opinión